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En un principio ésta pintura iba dentro de “Despedida” pero resalto de las demás por reflejar precisamente el titulo de la pintura. Las aves vuelan libres más allá de los cables, un límite entre un cielo sin fronteras y un suelo donde los seres humanos buscan la manera de volver más complicada su existencia. Volemos y seamos felices más allá de los cables.






Felicidad más allá de los cables.

Despedida de los seres vivos, despedida del sol.
Siempre he dicho que uno de los mejores espectáculos ocurre todos los días y de manera gratuita es el atardecer, una atracción llena de vida y llena de color. En ésta “Despedida” le decimos hasta pronto al sol, quien antes de emprender su retirada nos regala un cielo lleno de emociones, los seres vivos también comienzan su partida con un hasta mañana.
La inspiración no se busca, simplemente llega. Para realizar esta serie de pinturas al pastel no hizo falta más que ver por la ventana de mi habitación, y encontrarme con la imagen que esta a continuación.



Una ventana que enmarca cada día el amanecer, otro de esos espectáculos gratuitos que poca gente toma en cuenta. Pero en “Despedida” nos enfocamos al atardecer, y de este marco solo tomé los elementos que se encuentran delante del juego de luces, para yo mismo jugar con las diferentes tonalidades del atardecer, algunas inspiradas en colores de un atardecer que he visto y otras gamas simplemente que han salido de mi imaginación, de películas que visto, de fotografías que he tomado, de texturas que observado y le lugares que no existen más que en mi mente.



Despedida.

La cuestión de la inspiración es algo que nunca llegaré a entender pero de lo que estoy muy agradecido, durante mis vacaciones me di a la tarea de crear algo, no tenía en mente absolutamente nada, dicen que si eres escritor y no tienes idea sobre que escribir solo dejes fluir la mano y las palabras irán apareciendo y poco a poco irán tomando su sentido, pues yo hice algo similar, tome mi block de papel marquilla y mis pasteles y me deje llevar, nunca he sido muy figurativo, me gusta explorar mas lo que no existe, si quisiera plasmar algo existente tal y como es, tal y como mis ojos y los ojos de cualquiera lo ven, seria mas fácil tomarle una fotografía, por eso es que a mí me gusta jugar, la parte creativa radica justo ahí, en poder tomar algo que ya existe y moverlo a otro lugar, darle otro significado, darle otro color, otra textura, otra forma, llevar la creatividad a otro nivel y dejar simplemente de copiar lo que ya existe, lo que tus ojos ven, ya que siempre es mas interesante ver lo que tus ojos no imaginaron que verían.

Ese día de verano del que les hablo, durante mis vacaciones, necesitaba algo, lo que fuera, algo que me ayudara a comenzar a trazar, yo tengo una pequeña colección de focos que se han ido fundiendo, no me gusta tirarlos a la basura porque me parecen demasiado bellos, aun y cuando ya no funcionan, debe ser el cristal lo que me gusta tanto de ellos, así que tome uno de estos focos, y me di a la tarea de plasmarlo tal y como lo veía, exactamente con los colores que captaba en el reflejo del cristal, solo para comenzar, y como siempre ocurre, esa inspiración llegó en el momento adecuado, como si el foco mismo se hubiese encendido generando una idea tal y como ocurre en las caricaturas, me faltaba algo, me faltaba lo del interior, la idea de colocar una vela en el interior y crear un enlace entre el pasado y el presente me dio esa sensación de alegría que siempre me gustaría tener, me imagine a un antiguo escritor en Londres trabajando bajo la luz de una vela, en un escritorio de madera y con un pequeño sombrero, los colores del fondo fueron los que percibí de esa imagen mental donde la vela se aferra a estar en el pasado, pero situada en el presente, donde seguramente ese foco de 60 watts ilumina el escritorio de un escritor contemporáneo.

La idea de crear tres piezas con el mismo fundamento no había llegado aún, esa historia me convenció tanto que parecía ser una pieza única, pero al ver la variedad de presentaciones que tienen estos focos mi imaginación no hizo otra cosa que echarse a volar y yo no me puedo negar a esa experiencia. En la segunda pieza que hice, el fuego toma más relevancia y se traslata aun mas atrás en tiempo, hasta el momento de su descubrimiento, una fogata prehistórica se enlaza a un moderno diseño de un foco en el presente, los colores son vivos y contemporáneos pero a la vez son el día y la penumbra, el color de un océano, de un bosque y de un sol brillante prehistórico.

En la tercera y última pieza el fuego puede entenderse también como algún metal fundido, expulsado a presión de un contenedor, es la pieza más cercana al presente, una historia industrial, como si el cristal estuviera frio y entrara en esa pequeña máquina para después ser expulsado fundido y a presión generando iluminación con su calor, es un proceso de generación de luz, no es la que se plantea comúnmente, pero vuelvo a lo mismo, no me gusta plasmar lo común, en todo caso solo hubiera dibujado un simple foco encendido por el calentamiento de su filamento interior y todas estas maravillosas historias que creo esa inspiración que llego de algún lugar, nunca hubieran existido.
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omar|valadez 2010
Focus On Fire.



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